Una Cristología para hoy 2
Segunda nota previa: LA FILOSOFIA
La teología actual no permite que se mezcle ninguna filosofía. El resultado es que hay
Filosofía inconsciente, y casi siempre de mala calidad.
En la infancia vivimos el mundo de lo inmediato (ver, tocar, oler y sentir). Desde allí nos
desarrollamos asimilando nuevos objetos, ajustando las operaciones, combinando las
operaciones en grupos, combinando los grupos. Por eso, poco a poco, dejamos el mundo de
lo inmediato para pasar a un mundo mediado por el sentido. Es un nuevo mundo que incluye
pasado, presente y futuro, hechos, deberes y derechos. Un mundo rico y variado que va
incorporando literatura y historia, filosofía y ciencia, religión y teología. Esos dos mundos
difieren en sus procesos de conocimiento. El mundo inmediato es un mundo de datos, de lo
que se presenta a los sentidos y la atención. Es un mundo sin conceptos, sin verdad o
falsedad, sin bueno o malo. El mundo mediato por el sentido va más allá de la experiencia
hacia la búsqueda y la comprensión, y de esto a la reflexión sobre la realidad y la verdad, y
de la mera evaluación a la elección y a la acción. La atención se hace consciencia, el
conocimiento se hace moral, y la moral entra en lo religioso.
Nadie ignora estos dos mundos, pero sólo se viven sin posesión explícita. Por eso, surgen
confusiones.
La presencia de Cristo en nosotros no es una presencia inmediata: Felices quienes nunca
me vieron y pese a ello creyeron (Juan 20:29). La revelación de Dios nos llega por medio del
significado transmitido por la Tradición, traducido de las lenguas antiguas a las modernas,
clarificado o distorsionado por las distintas comprensiones, afirmado y cristalizado en los
dogmas, significado siempre vivo por la Gracia y el Amor de Dios.
El desarrollo humano va de abajo hacia arriba, y también de arriba hacia abajo. En las
ciencias empíricas vamos de los datos de la observación y la experiencia a la formulación de
leyes. En teología vamos de los datos de la revelación a afirmaciones más completas,
aunque imperfectas, a una comprensión del Misterio hasta una síntesis que complemente
nuestro camino de la búsqueda con el camino de la doctrina transmitida.