Los valores – 15
Los valores sociales (3)
3) Tenemos consciencia de los pobres y los hambrientos.
Este valor se aprende de la familia, ante todo. La escuela podría fomentarlo. Por varios motivos, no lo hace o lo hace por presión del ambiente. La Iglesia lo tiene como un valor a enseñar mediante el ejemplo y las lecciones concretas.
La consciencia de que hay gente necesitada y hambrienta se llama Solidaridad, para el simple humano. La Iglesia lo llama caridad. Y es la tercera virtud capital: el amor.
Este valor proviene también de la experiencia: vemos gente que duerme en la calle, pasamos junto a barrios precarios, sabemos que hay lugares donde los niños caen muertos de hambre. Cuando la familia tiene este valor, lo transmite a cada momento: no comer de más, no tirar comida que se dejó, no comer a cualquier hora, enseñar a vivir sin golosinas, no seguir el ejemplo de niños malcriados, destinar algo de los ingresos a comprar comida para los hambrientos, entregar la ropa, calzados, juguetes, remedios de venta libre, que no se usan y que están en fecha para enviar a los parajes. Los padres dan el ejemplo evitando comprar cosas inútiles, enseñando a no destrozar el calzado, repitiendo que no se come con la ropa de la escuela, suprimiento regalos para cumpleaños (te invitan no por el evento sino para ver que traes).
La Iglesia en nuestro país hace dos grandes colectas para los necesitados: hay una colecta para Caritas y hay otra colecta de “Más por menos”.
Eso no impide que se hagan sacrificios en cada casa cuando una desgracia ocurre a nivel de la nación, o de una provincia o ciudad. Allí se muestra la solidaridad en el propio desapego.