Comentario al Evangelio 6 de julio 2025
Jesús quiere sanar enfermos y que se siga haciendo
Algo sobrevive en el tiempo porque hubo muchas transmisiones de una generación
a otra. Los que transmiten cambian, pero sin perder el centro del mensaje. Porque la
misión cristiana es interpersonal, de persona a personas. Así hizo Jesús al mandar a
70 discípulos: “Vayan a todo los pueblos y lugares” . Y ellos a su vez hicieron lo
mismo. El fin de la misión no es cosechar, sino hacer que la semilla se haga comida.
Desde el inicio de la Iglesia el Espíritu Santo ayuda a cumplir con este fin. Aunque
sabemos que en nuestro corazón hay una mezcla de aceptación y rechazo.
¿Cómo pasamos el mandato de Jesús a las generaciones siguientes? ¿Cómo
hacemos para que ellas lo pasen a las otras? Hay que encontrar el modo, porque si no
ese mandato se lo come el tiempo, el gran devorador. ¿Cómo pasar la tradición de
sanar enfermos que se remonta al mismo Jesús? Ahora hay médicos y hospitales,
pero el mandato de Jesús sigue vigente. También nosotros podemos sanar enfermos
sin la licencia para ejercer la medicina.
El mandato de Jesús vive en las relaciones interpersonales. Es una cadena que se
remonta hasta El. Y esa transmisión de su mandato nos entusiasma, porque nos
conecta con El. Sea con el sacramento de la Unción, o la imposición de manos, o la
Bandera de Cristo, tenemos el sentido histórico de estar conectados a Jesús, y no
abandonamos esa tradición ni la perdemos. Van cambiando las personas, pero
seguimos curando enfermos. Nos llenamos de alegría cuando pasamos a otros esos 3
medios mencionados para disminuir la destrucción de la vida de la gente. Así tenemos
la energía que nos hace seguir transmitiendo la Tradición a los que siguen. Cuando
estuve internado,